¿ Cuál es la mejor opción para mi negocio?
Actualmente existen una gran variedad de modelos de negocios, desde los más tradicionales hasta los más innovadores, dando lugar a una gran variedad de dudas en el momento de emprender.
Actualmente existen una gran variedad de modelos de negocios, desde los más tradicionales hasta los más innovadores, dando lugar a una gran variedad de dudas en el momento de emprender.
Vivimos y consumimos en un mundo global, y si tienes una empresa debes ser consciente de que tus clientes puedes estar en cualquier rincón del mundo, pero también tus competidores. ¿Cómo llegar hasta ellos? ¿Cómo convertirnos en su mejor opción?
La atención al cliente es uno de los servicios más importante que ofrecemos en nuestro centro de negocios ya que a la hora de atender tanto las visitas como las llamadas lo hacemos de una manera personalizada.
Vivimos en una sociedad en la que constantemente estamos recibiendo información de todo tipo: noticias en la radio o televisión, actualizaciones en redes sociales, correos electrónicos, folletos publicitarios, etc., lo cual no hace más que distraer nuestra atención de lo que realmente nos importa durante la jornada laboral: nuestro trabajo.
En la década de los noventa, los ordenadores portátiles y teléfonos móviles se hicieron accesibles a un público mayoritario y comenzaron a evolucionar a ritmo vertiginoso. Tanto es así, que las empresas vieron en estas tecnologías una vía de reducción de costes manteniendo resultados, ya que estos instrumentos hacían viable trabajar en espacios fuera de la oficina tradicional.
Desde entonces, esta tendencia ha evolucionado y muchas empresas han flexibilizado sus esquemas de trabajo aunque no todas confían aun plenamente en este sistema.
En la actualidad, las tecnologías se unen a la situación económica y las necesidades de los profesionales. Basta con tener una conexión a Internet para poder, con nuestro Smartphone, Tablet o portátil, trabajar desde cualquier lugar.
Ante este modelo de trabajo surgen los servicios de oficina virtual, que ofrecen la posibilidad de disponer de un domicilio para nuestra empresa en una ubicación de prestigio, atención telefónica personalizada, transferencia de llamadas, gestión de correo y fax y acceso a salas de reunión y despachos. Así los costes de estructura se minimizan y se eliminan los riesgos que conlleva una oficina tradicional pero sin renunciar a unas instalaciones de calidad, dando una imagen profesional y aumentando su productividad sin ataduras geográficas.
Es relativamente fácil encontrar argumentos a favor y en contra de este modelo de trabajo. El problema resuelto del tráfico al trabajar desde casa y las distracciones que plantea trabajar fuera del espacio tradicional de oficina suelen ser las más habituales.
Ambas posturas poseen buenos argumentos, pero no debemos olvidar que nuestros proyectos tanto si los desarrollamos en entornos corporativos como si no, necesitan de una estructura que permita su éxito. Necesitamos fijar horarios, metas y objetivos (realistas), elaborar planes concretos evitando distracciones y cumplirlos. Debemos evitar aplazar tareas, evaluar continuamente nuestros resultados para poder ajustar nuestras acciones si fuera necesario.
Si te estás planteando trabajar o emprender desde casa y te preocupa que este modelo repercuta en tu productividad, la web Soyentrepreneur nos plantea algunos consejos que pueden resultar útiles:
Por último, no debemos olvidar que hay una diferencia entre mantenerse concentrado y trabajar sin parar. Debemos cuidar de nosotros mismos para poder atender nuestro negocio como se merece.